
Cocina de cocaína en Puerto Norte: condenan a una pareja por producir droga en un condominio
El hombre fue sentenciado a 4 años y 6 meses de prisión. Además de comercio de estupefacientes, fue acusado por intento de coimas.
El juez federal de Garantías Marcelo Bailaque condenó a 4 años y 6 meses de prisión a un hombre que administraba una incipiente “cocina” de droga en un monoambiente y que intentó sobornar a los agentes policiales que lo detuvieron. Se arribó a la sentencia mediante la homologación de un acuerdo con la defensa de los acusados, presentado en audiencia pública por los fiscales Franco Benetti y Santiago Cruz Alberdi, de la Oficina de Narcocriminalidad de Rosario.
El acuerdo homologado por Bailaque incluyó a una mujer, pareja del principal acusado, quien recibió 3 años de prisión condicional. El proceso penal se llevó a cabo íntegramente bajo el sistema acusatorio -que rige en Rosario desde mayo pasado- y llegó a sentencia a cinco meses de su inicio.
Los condenados son Maximiliano Adrián Ortigoza y Keila Jazmín Santos Lenz, señalados penalmente como autor y partícipe secundaria, respectivamente, de los delitos de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y como coautores de encubrimiento. Ortigoza también fue condenado como autor de cohecho activo -quien paga una coima– en grado de tentativa, por haber intentado sobornar con un ofrecimiento de entre 5 y 10 millones de pesos a los policías que lo detuvieron.
Santos Lenz, por su parte, también fue condenada por el uso de un documento falso de un auto denunciado como robado, que estaba en su domicilio. Ambos también fueron condenados a pagar una multa de $4.455.000 y $3.341.250 respectivamente.
La investigación se había iniciado en el fuero provincial en torno a Ortigoza con un mensaje anónimo recibido en la comisaría 9° de Rosario, donde se describía que vendía y distribuía estupefacientes y que tenía pedido de captura activo por causas vinculadas a la venta de droga. La Policía de Investigaciones (PDI) provincial constató que Ortigoza residía junto a su pareja y una hija de 1 año en un departamento de alquiler temporario, en el piso 10° de un condominio situado en Carballo al 500, zona de expansión inmobiliaria en la ribera norte de Rosario.
Detención y soborno
La detención fue concretada por el fuero provincial el 1° de octubre pasado, a las 12.50, cuando el investigado llegaba al edificio donde residía. Al advertir la presencia policial, el hombre intentó escapar y fue interceptado a pocos metros. En el acta del procedimiento los policías dejaron asentado que el hombre intentó sobornarlos con un primer ofrecimiento de $10 millones a cambio de su liberación, y luego $5 millones.
De acuerdo con las constancias de la causa, el imputado insistió varias veces con “solucionar esto” y para ello solicitó permiso para hacer una llamada telefónica para que le “bajaran el dinero”. En ese momento, además, se le secuestró documentación personal y de un vehículo Fiat Argo.
Simultáneamente se solicitó la orden de allanamiento al departamento. Por la tarde, a las 19.20, Santos Lenz fue sorprendida junto a una amiga (luego sobreseída en el caso) mientras salía del lugar con una valija y bolsas. La niña de 1 año producto de su relación con Ortigoza, quedó finalmente a su cuidado, dado que a la imputada le concedieron la prisión domiciliaria.
A partir de los hallazgos, el fuero provincial declinó su competencia en el fuero federal. De acuerdo con las constancias del caso, la mujer guardaba en las valijas prendas y objetos personales, pero en las bolsas hallaron una bandeja metalizada con 2 kilos “de sustancia polvorienta blanca”, una bolsa con “407 gramos con sustancia de la misma apariencia, tres coladores y una balanza de precisión”, informó el Ministerio Público Fiscal (MPF).
Al requisar el departamento se hallaron 24 gramos de cocaína, según el resultado de los peritajes químicos; un canasto con dinero en efectivo; dos ollas metalizadas con sustancia blanquecina húmeda adherida al fondo; una bandeja negra con restos del mismo material; una cuchara; y elementos de corte y estiramiento de estupefacientes (clonazepam, bicarbonato de sodio, acetona) y de fraccionamiento, como bolsas plásticas y precintos, detallaron voceros de la investigación.
Durante la exposición del acuerdo, los fiscales Benetti y Alberdi sostuvieron que había indicios “serios y concordantes de la ultrafinalidad de las actividades desplegadas por Ortigoza en las que se demuestra su participación en la distribución y comercialización de estupefacientes”, pues sostuvieron que la única hipótesis que explica razonablemente el hallazgo de los elementos secuestrados “es que las personas que lo detentaban, comercializaban o distribuían estupefacientes”.
Apuntaron que “Ortigoza y Santos Lenz realizaban tareas, o al menos lo pretendían, de estiramiento de cocaína para luego distribuirla”. Si bien los funcionarios expusieron que de todo el material secuestrado solo dieron positivo de cocaína 24 gramos, pusieron de relieve que, en el contexto en el que sucedieron los hechos, se excluía la posibilidad de que esa droga fuera destinada a consumo personal. “Es droga que no pudo ser descartada o distribuida antes de los procedimientos policiales”, advirtieron.