
El Gobierno acelera el recorte de gastos: redujo casi 6% las partidas tras la caída de la recaudación
El Ministerio de Economía marcó la poda en rubros del presupuesto como transferencias a provincias, subsidios, programas sociales y obra pública.
Para hacerle frente a otro mes de caída de la recaudación tributaria, el Gobierno nacional implementó una serie de recorte de gastos en abril, que llega casi al 6% y así busca llegar con el superavit fiscal que tiene este año una meta exigente de cumplimiento ante el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Se convirtió en una constante de los últimos meses: para evitar que el superávit fiscal sufra por un menor ritmo de ingresos al fisco, el Ministerio de Economía mantiene a la baja las partidas presupuestarias, y ejecuta podas pronunciadas en el gasto.
Según un informe de Analytica sobre erogaciones devengadas -es decir, compromisos de pago emitidos por el Estado pero no necesariamente concretados-, el recorte en abril fue de 5,7%. En el primer cuatrimestre del año, de forma acumulada, es de casi 4%.
El relevamiento de la consultora, dice que las mayores caídas reales interanuales registradas durante el mes se dieron en transferencias a provincias (-53,7%), programas sociales, que no incluye la AUH (-37,3%) y obra pública (15,7%).
En el otro frente, entre las partidas con mayores aumentos se encuentra el gasto en personal (3,1%) y las asignaciones familiares (3,8%), donde el aumento se concentró en la AUH (6,2%) mientras que el gasto en asignaciones disminuyó un 0,7%.
Al mirar el panorama del primer cuatrimestre completo se observa una paradoja: aunque el Gobierno aceleró subas de tarifas para tener que pagar menos subsidios, la partida presupuestaria tiene un aumento muy marcado. Entre enero y abril los subsidios económicos crecieron 38,7% en términos reales, recalcó Analytica, impulsados por energía (112,9%), mientras que los destinados al transporte se redujeron 29,4%.
Un estudio de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), lo explicó: esa escalada se debe a transferencias a Cammesa para “atender la brecha entre costos y tarifas de la generación eléctrica”, envíos a Enarsa “para solventar la compra de gas” y giros al fondo fiduciario para consumos residenciales de gas.
El ajuste del gasto general que hizo el Gobierno en abril (-5,7% anual) es uno de los más pronunciados del último año. Solo lo superan noviembre (-12%) y febrero pasado (-8%). El 2025 fue, de por sí, un año con ritmos de recortes más leves que en 2024, cuando llegó a haber podas de 33% interanual.
En ese equilibrio entre ingresos tributarios en caída y una necesidad de ajuste más elevado para compensarlo, pende sobre el plan económico una meta de superávit primario -es decir, sin contar el pago de intereses- comprometida ante el FMI.
También, el informe de Analytica hizo un relevamiento sobre las transferencias a universidades desde la Nación. “Las transferencias devengadas a las universidades nacionales se mantienen en mínimos históricos. En el acumulado entre enero y abril, se redujeron un 8% interanual en términos reales”, indicaron.
“Las erogaciones están en niveles similares al primer cuatrimestre de 2024 (-0,4%) y un 31,6% por debajo de 2023”, continuaron. Por otra parte, midieron que en la composición del gasto, la totalidad de las transferencias realizadas este año correspondieron a gastos corrientes (como pueden ser los pagos de salarios), mientras que las de capital fueron nulas.