
Por la crisis agrícola, productores mendocinos regalaron su cosecha
Trabajadores de viñas y frutales entregaron parte de su producción para visibilizar la profunda problemática que atraviesan en pleno comienzo de la vendimia 2026, sin dinero para hacerle frente a la cosecha.
En pleno comienzo de la vendimia 2026, productores agropecuarios de Mendoza salieron a las calles y regalaron uvas a los vecinos para visibilizar la profunda crisis que atraviesan los sectores productivos, en este caso especialmente los viñateros, en un contexto de bajos precios, altos costos y dificultades para comercializar sus cosechas y acceder a créditos.
La protesta, organizada principalmente por el Sindicato Unido de Trabajadores Contratistas de Viñas y Frutales, congregó a pequeños productores vitivinícolas, trabajadores de cadenas agroalimentarias y también legisladores provinciales. Durante la movilización se repartieron uvas, frutas y hortalizas a los transeúntes, simbolizando que el valor que reciben por su producción está tan bajo que prefieren regalarla antes que venderla a precios que no cubren ni los costos básicos.
Los productores denunciaron que los precios que pagan las bodegas por la uva se mantienen iguales a temporadas anteriores, a pesar de que los costos de producción se dispararon por encima de la inflación, y afirmaron que no tienen mercado ni dinero para hacerle frente a la cosecha, lo cual está llevando a muchos trabajadores a abandonar las fincas.
El sector presentó, además de la acción simbólica de regalar parte de su producción, un petitorio dirigido a las autoridades provinciales, donde piden medidas urgentes como suspensión de nuevas plantaciones, incentivos para la venta directa al consumidor y alivios fiscales que ayuden a sostener la actividad.
Aunque el Gobierno de Mendoza anunció programas de financiamiento para cosecha y acarreo, los manifestantes consideraron estas iniciativas insuficientes, señalando que los requisitos para acceder a créditos son restrictivos y que la crisis supera a un solo rubro, afectando la sostenibilidad social y económica de amplias zonas del territorio mendocino.
Desde el Ejecutivo provincial, se reconoció que existe una caída del consumo mundial de vino, lo que también impactaría en el escenario local y complicaría la adaptación del sector. Sin embargo, los productores sostienen que la falta de políticas públicas integrales hace que la situación sea cada vez más crítica.
Los productores advirtieron que la crisis no solo repercute en la viabilidad económica de sus actividades, sino que también pone en riesgo fuentes de empleo, el arraigo rural y la estabilidad de las economías regionales. Además, destacaron que problemas similares se observan en otras producciones hortícolas y frutícolas debido a precios por debajo de los costos de producción y a la ausencia de políticas de acompañamiento.